Parque Natural Cabo de Gata-Níjar
El Parque Natural Marítimo-Terrestre de Cabo de
Gata-Níjar, primera reserva de estas características en
Andalucía, se crea por Decreto 314/1987, de 23 de diciembre con la
finalidad de atender a la conservación de los ecosistemas naturales
y los valores paisajísticos, en base a intereses educativos,
culturales, científicos, turísticos, recreativos y socio-económicos.
Es uno de los espacios naturales españoles, afectado por mayor
número de figuras de protección, tanto de carácter natural como
cultural. Estas inscripciones están fundamentadas en su riqueza
geológica, ecológica, histórica, antropológica y paisajística:
Se trata de uno de los paisajes más áridos de Europa, y uno de los
pocos de origen volcánico objeto de protección.
Sus 63 Km de costa albergan acantilados y fondos
marinos catalogados entre los de mayor
calidad en el litoral mediterráneo español.
La fauna y la flora del parque incluyen un nutrido
grupo de especies especialmente interesantes debido
a ser endémicas o de distribución geográfica
restringida a áreas próximas, estar amenazadas de
extinción, ser esenciales para el desarrollo normal
de los ecosistemas o constituir un recurso económico
considerable.
El catálogo de vegetales está formado por más de
1.000 especies terrestres y hasta 250 marinas, entre
las que se cuentan algunas de suma importancia
ecológica como la Posidonia oceanica. Por lo que
respecta a la fauna, el parque cuenta con una
impresionante diversidad de invertebrados terrestres
y marinos. Entre los primeros se cuentan más de una
veintena de endemismos y entre los segundos, se
hallan representados la gran mayoría de los grupos
taxonómicos descritos.
La ubicación geográfica y las características
climáticas determinan que en la franja marítima
protegida convivan especies marinas que pueblan
normalmente a uno y otro lado de la frontera virtual
que suponen las corrientes marinas entre el Cabo de
Gata y el Norte de África, sin que se dé tal
circunstancia en ningún otro punto del planeta.
El ser humano, a lo largo de la historia, ha dejado
un rico legado que permite seguir de forma
cronológica el modo de aprovechar los recursos,
interactuando con la naturaleza y modelando el
paisaje.
Estas actividades, lejos de alterar el entorno, han
colaborado activamente en algunos casos a la
conservación y mantenimiento del equilibrio
ecológico, siendo la explotación salinera uno de los
escasos ejemplos de armonía entre los procesos
industriales y la protección del medio ambiente.
El desarrollo social y económico de la población
está vinculado a la conservación del medio,
haciéndose necesaria la regulación de las
actuaciones efectuadas en el espacio protegido.
El faro de Cabo de Gata y el arrecife de las
Sirenas son dos de los iconos más
representativos de la provincia de Almería.
Ámbito territorial
Las 26.000 hectáreas protegidas por la norma de creación del parque
natural, fueron ampliadas algunos años después, por
Decreto 418/1994, de 25 de octubre, sustituido
catorce años después por Decreto 37/2008, de 5 de
febrero, al expirar el plazo de vigencia del
anterior. Las nuevas tecnologías y la experiencia
obtenida durante estos años, llevaron a precisar
nuevamente los límites, que abarcan una extensión de
37.500 Ha terrestres y 12.012 marinas, dotando
además al parque de nueva cartografía.

El parque se ubica en el extremo suroriental de la
Península Ibérica, ocupando parte de tres términos
municipales de la provincia de Almería.
La franja marítima protegida se extiende a lo largo
de 63 Km entre la Playa de las Salinicas en
Carboneras y la Rambla de Aguas en el de la capital
provincial, adentrándose hasta una milla náutica en
el Mar Mediterráneo, siendo el mayor espacio marino
protegido en la costa continental europea.
El Acuerdo de 27 de enero de 2004, extiende además
el área de influencia socio-económica del parque,
incluyendo la totalidad de los términos municipales
de Carboneras y Níjar, sin que se vea modificado el
de Almería.


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